la cal es la arena | el agua es el aceite | la guerra no es la war (Alonso dixit)

Haciendo llorar al niño Jesús

30 octubre 2008

Las conclusiones de la parábola del hijo pródigo son claras: amor y justicia son conceptos distintos pero fuertemente ligados a la libertad. La justicia social ni es amor, ni es justicia, es sólo un pretexto envidioso de quienes pretenden arrebatar a los demás los frutos del amor.
El Estado, como organización autocrática basada en la justicia social, no debe dedicarse a repartir amor, porque no es capaz de amar al prójimo, sólo coarta la justicia (suum cuique) a través de la violencia. La caridad debe restaurarse como ejercicio privado del ágape, no como farsa estatista de una inexistente justicia basada en la igualdad.

[etc]

Cada vez que atacamos al prójimo restringiendo su libertad, atacamos a Dios, esto es, atacamos a la Verdad, a la Palabra y, sobre todo, al Amor.

Para profundizar en la materia, recomendamos la siguiente ilustración. A continuación, recite el Himno del Converso en voz alta. Enhorabuena, ya es usted salvo.

No es lo mismo dar que presta
Jesus&Mo – Lent

A san Oro pedimos, por ser nuestro Patrón,
nos libre del Estado y toda su coacción.

P.D. Sí, yo tampoco me lo esperaba.

Una onza de chocolate